- Contenido base del tema
No todo lo que se hace se proyecta
Las instituciones realizan constantemente:
- Acciones
• Programas
• Proyectos
• Intervenciones
Pero no todo lo que se hace se proyecta hacia el entorno.
Y lo que no se proyecta:
- No se conoce
• No se entiende
• No genera posicionamiento
Proyección no es lo mismo que difusión
Un error común es pensar que proyectar es simplemente:
- Comunicar más
• Publicar más
• Difundir más
Pero la proyección institucional es otra cosa.
Es el proceso mediante el cual la institución:
- Hace visible su valor
• Define cómo quiere ser percibida
• Posiciona su papel en el entorno
No se trata de cantidad de comunicación.
Se trata de dirección.
¿Qué significa proyectar institucionalmente?
Proyectar implica decidir:
- Qué mostrar
• Cómo mostrarlo
• En qué momento
• Para qué público
No todo se proyecta.
Y lo que se proyecta, debe tener intención.
La proyección construye posicionamiento
La Teoría del Posicionamiento, desarrollada por Al Ries y Jack Trout, plantea que las organizaciones ocupan un lugar en la mente de las personas en función de cómo se presentan de manera consistente.
Esto implica que:
- Si no defines cómo quieres ser percibido, alguien más lo hará
• La percepción no es espontánea, se construye
• La consistencia genera posicionamiento
El riesgo de la proyección sin criterio
No todo lo que se puede proyectar, se debe proyectar.
Cuando no hay criterio:
- Se sobreexpone información
• Se generan expectativas incorrectas
• Se abren espacios de cuestionamiento innecesario
La proyección también implica gestionar riesgos.
Visibilidad sin sentido no genera valor
Muchas instituciones buscan:
- Más presencia
• Más visibilidad
• Más exposición
Pero sin una lógica clara.
El problema es que:
La visibilidad por sí sola no construye legitimidad
Si lo que se proyecta:
- No se entiende
• No es relevante
• No está bien explicado
Puede incluso generar el efecto contrario.
Proyección alineada con valor público
Aquí se conecta con el Módulo 1.
La proyección no debe partir de lo que es más llamativo,
sino de lo que genera valor público.
Esto implica proyectar:
- Impacto
• Beneficio
• Resultados relevantes
• Transformaciones
No solo actividad.
Elegir también es una decisión estratégica
No proyectar algo también es una decisión.
Un enfoque estratégico implica:
- Priorizar
• Seleccionar
• Enfocar
Porque proyectar todo diluye el mensaje.
Lo que implica para un directivo
Un directivo deja de preguntarse:
¿Qué podemos comunicar?
Y empieza a preguntarse:
- ¿Qué debemos proyectar estratégicamente?
• ¿Esto fortalece nuestra posición institucional?
• ¿Qué percepción genera esta proyección?
• ¿Vale la pena hacerlo visible?
La lógica correcta
No es mostrar todo
Es proyectar con intención
Cuando la proyección es estratégica:
- La percepción se dirige
• El posicionamiento se construye
• La legitimidad se fortalece
Idea clave para cerrar
Proyectar no es hacer visible todo lo que se hace.
Es hacer visible lo que construye valor institucional.
- Lecturas Estratégicas
Teoría del Posicionamiento Al Ries y Jack Trout
La teoría del posicionamiento, desarrollada por Al Ries y Jack Trout, plantea que las organizaciones no compiten únicamente por resultados o capacidades, sino por un lugar en la mente de las personas. Es ahí donde se define como una institución es entendida, recordada y evaluada. En un entorno saturado de información, las personas no procesan todo lo que reciben. Simplifican y construyen asociaciones claras sobre cada organización. Por ello, una institución no es percibida por todo lo que hace, sino por aquello que logra sintetizarse como una idea dominante: eficiencia, confianza, complejidad o cercanía. El posicionamiento no depende únicamente de lo que la institución comunica, sino de la combinación entre lo que hace, lo que dice y lo que las personas experimentan. Es una construcción que se forma con el tiempo y que condiciona cómo serán interpretadas sus acciones futuras. Un principio central de esta teoría es que no es posible posicionarlo todo. Intentar comunicar múltiples atributos suele generar confusión. En cambio, la claridad y la consistencia permiten que una idea se consolide en la mente de los públicos. En relaciones públicas, esto implica que la proyección institucional no consiste en comunicar más, sino en comunicar con dirección. Es decir, definir qué se quiere que se entienda de la institución y reforzarlo de manera consistente. Para un directivo, esto implica no solo gestionar lo que la institución hace, sino el significado que ese hacer adquiere en la percepción de los públicos. Si no se define de manera intencional, el posicionamiento se construirá a partir de interpretaciones externas. Por ello, un principio clave es que, si una institución no define su posicionamiento, alguien más lo hará por ella.