- Contenido base del tema
No todo lo que se puede comunicar, se debe comunicar
En este punto del curso ya sabemos:
- Qué es valor público
• Cómo se proyecta
• Cómo hacerlo visible
• Cómo evitar sobreexposición
Pero falta una dimensión clave:
La responsabilidad.
Porque en el sector público, las relaciones públicas no solo construyen percepción.
También pueden afectar:
- La confianza
• La legitimidad
• La credibilidad institucional
Relaciones públicas con criterio, no solo con estrategia
Una estrategia puede ser efectiva en términos de visibilidad,
pero no necesariamente responsable.
Esto implica que:
No todo lo que funciona en comunicación
es adecuado en el sector público
Aquí aparece un cambio importante:
Las relaciones públicas no solo se evalúan por su impacto,
sino también por su integridad.
El riesgo de comunicar sin responsabilidad
Cuando no existe un enfoque responsable, pueden surgir problemas como:
- Exagerar resultados
• Comunicar sin sustento
• Generar expectativas que no se pueden cumplir
• Ocultar información relevante
• Priorizar imagen sobre realidad
Esto puede generar en el corto plazo visibilidad,
pero en el mediano plazo deteriora la confianza.
Ética: el límite de la estrategia
La ética en relaciones públicas implica:
- Veracidad
• Coherencia
• Transparencia
• Responsabilidad en lo que se comunica
No se trata solo de evitar errores.
Se trata de asegurar que la forma en que la institución se proyecta:
- Sea consistente con lo que hace
• No induzca a interpretaciones incorrectas
• No genere percepciones artificiales
ASG: una referencia para actuar
El enfoque ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza) introduce criterios para evaluar el impacto de las organizaciones más allá de sus resultados operativos.
Este enfoque considera:
- Impacto ambiental
• Impacto social
• Calidad de la gobernanza
Aplicado a relaciones públicas, implica que lo que se comunica debe reflejar:
- Responsabilidad en la operación
• Impacto real en la sociedad
• Prácticas institucionales sólidas
No es solo qué se comunica,
sino qué hay detrás de lo que se comunica.
ODS: un marco para dar contexto
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsados por Naciones Unidas, ofrecen un marco para conectar la acción institucional con objetivos globales.
Esto permite:
- Dar contexto al impacto institucional
• Vincular acciones con problemáticas relevantes
• Explicar el valor público en términos más amplios
Pero hay un riesgo:
Usarlos solo como discurso, sin sustento real.
El error de “parecer” en lugar de “ser”
Muchas instituciones caen en una lógica de:
- Posicionarse como responsables
• Comunicar impacto social
• Vincularse con agendas relevantes
Sin que esto esté realmente sostenido en la operación.
Esto genera:
- Percepción artificial
• Cuestionamiento
• Pérdida de credibilidad
Coherencia: el punto crítico
La clave no está en comunicar responsabilidad.
Está en que la responsabilidad sea verificable.
Esto implica que:
- Lo que se comunica se pueda sostener
• Lo que se proyecta tenga evidencia
• Lo que se dice sea consistente con lo que se hace
Lo que implica para un directivo
Un directivo deja de preguntarse solo:
¿Esto comunica bien?
Y empieza a preguntarse:
- ¿Esto es correcto comunicarlo?
• ¿Está sustentado en la realidad?
• ¿Qué implicaciones tiene hacerlo visible?
• ¿Estamos siendo responsables o solo estratégicos?
La lógica correcta
No es solo proyectar valor
Es proyectarlo con responsabilidad
Cuando existe este enfoque:
- La credibilidad se fortalece
• La confianza se sostiene
• La legitimidad se consolida
Idea clave para cerrar
Las relaciones públicas en el sector público no solo deben ser efectivas.
Deben ser responsables.
- Lecturas Estratégica
ENFOQUE ASG (Ambiental, Social Gobernanza) Klaus Schwab (World Economic Forum)
El enfoque de Stakeholders, impulsado por Klaus Schwab desde el Foro Económico Mundial, plantea que las organizaciones deben tomar decisiones considerando el impacto que generan en todos los grupos relevantes, incluyendo la sociedad, el entorno ambiental y las estructuras de gobernanza. Este modelo rompe con la lógica tradicional exclusivamente en centrada resultados operativos o financieros, ampliando el criterio hacia una responsabilidad institucional más integral. Desde esta perspectiva, las decisiones organizacionales no pueden evaluarse únicamente por su eficiencia o viabilidad, sino también por su impacto social, su sostenibilidad ambiental y su nivel de transparencia y gobernanza. Esto implica incorporar variables que tradicionalmente no formaban parte del análisis directivo, pero que hoy influyen En el contexto del sector público, este enfoque resulta especialmente relevante, ya que las instituciones no solo ejecutan acciones, sino que inciden directamente en el entorno social y en la calidad de vida de la población. La manera en que se toman decisiones —y no solo los resultados de estas— se convierte en un elemento clave en la construcción de legitimidad. Para un directivo, este enfoque implica ampliar su criterio de decisión. Las relaciones públicas, desde esta perspectiva, no consisten únicamente en comunicar lo que se hace, sino en asegurar que lo que se hace pueda sostenerse frente a una evaluación más amplia: social, ambiental y de gobernanza. Proyectar institucional implica el valor también demostrar que las decisiones están alineadas con estos principios. directamente en la percepción, la legitimidad y la confianza institucional.
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Organización de las Naciones Unidas (ONU)
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establecidos por la ONU como parte de la Agenda 2030, constituyen un marco global que define 17 objetivos orientados a abordar los principales En el sector público, este enfoque permite elevar la narrativa institucional, pasando de una lógica descriptiva desafíos sociales, económicos y ambientales del mundo. Más que una teoría en sentido estricto, los ODS funcionan como un referente estratégico para orientar acciones y comunicar impacto de manera estructurada. En el ámbito de las relaciones públicas, los ODS ofrecen un lenguaje común que permite traducir el valor institucional en términos reconocibles y comparables. Vincular acciones institucionales con estos objetivos facilita explicar el impacto de manera más clara, alineada y relevante para distintos públicos, ciudadanía, incluyendo organismos y otros actores institucionales. a una lógica de contribución. No se trata solo de comunicar obras o resultados, sino de mostrar cómo estos se relacionan con metas más amplias como infraestructura sostenible, reducción de desigualdades económico. o desarrollo Para un directivo, los ODS representan una herramienta para estructurar la proyección institucional con mayor claridad y consistencia. Las relaciones públicas pueden apoyarse en este marco para organizar el discurso, facilitar la comprensión del impacto y fortalecer la legitimidad. Integrar los ODS no implica cambiar lo que se hace, sino mejorar la forma en que se explica y se conecta con el entorno.